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day-zero:

Me gusta oírte roncar y que haya pelo en el aseo

Esperarte en el portal las noches de invierno.

Me gusta ir a cenar a tu casa en año nuevo

Bromear con tú papá. Poder llamarle suegro.

Y que te vayas con otros que no hacen ni la mitad por tí. Es feo.

Y que te acuestes con otros que no hacen ni la mitad por tí. Es muy feo.

Prefiero irte a buscar, a que vuelvas sola en Metro

Y besarte al despertar, sin que importe tu aliento.

He conseguido ser un tipo de lo más honrado:

“Puedes quedarte con el bebé, olvida el abogado”

Y que te vayas con otros que no hacen ni la mitad por tí. Es feo.

Y que te acuestes con otros que no hacen ni la mitad por tí. Es muy feo.

Manos de topo - Es feo

(El vídeo merece la pena verlo)

[Mardin] Burro / Donkey on Flickr.A través de Flickr:
with the Turkish eyes, of course. :)

[Mardin] Burro / Donkey on Flickr.

A través de Flickr:
with the Turkish eyes, of course. :)

No viajo con más compañía que la de mis pensamientos. El porqué quizá se halle en la siguiente anécdota: he encontrado en Berlín a un colega norteamericano que se dedica a escribir guías turísticas en las que, inverosímil y paradójicamente, arremete contra el turismo. Ha declarado guerra sin cuartel al turismo masivo, que, según él, impide enterarse de las cosas. En su juiciosa opinión, cuando se viaja en grupo, en lugar de mirar hacia afuera, se está pendiente del colectivo. Recomienda, en cambio, el turismo individual, aduciendo que la presencia de otra persona desvía la atención. Sostiene que para conocer el mundo, sus gentes y culturas, el viaje, lejos de ser un placer, es un esfuerzo que exige concentración y ésta, soledad. A todas estas observaciones, que suscribo plenamente, yo añadiría una más: todo trabajo creativo exige concentración y soledad. Se escribe poesía estando solo. Y también estando solo se pinta un cuadro. Si desde la misma perspectiva contemplamos el conocimiento del mundo, también hay que estar solo durante el viaje.
Ryszard Kapuściński
[Lisboa] Tranvía on Flickr.
Воробьёвы горы on Flickr.
mareska:

İSTANBUL by surfinhawaiii on Flickr.
Golden Istanbul @ dust
[İstambul] tomando el ferry on Flickr.

Golden Istanbul @ dust

[İstambul] tomando el ferry on Flickr.

Reflejos II on Flickr.
Well… I didn’t took that picture, was Susi, my flatmate there, with my all Casio camera. But is a good picture, and a great memory from my first days abroad, in Łódź  (Poland) already 5 years ago.

Reflejos II on Flickr.

Well… I didn’t took that picture, was Susi, my flatmate there, with my all Casio camera.

But is a good picture, and a great memory from my first days abroad, in Łódź (Poland) already 5 years ago.

EN BICI ESTÁS MÁS WAP@ on Flickr.
Mañana, 19 de abril,  es el día internacional de la Bicicleta. En Madrid hay dos puntos de encuentro para la Bicifestación, ambos a las 20:00 1. Plaza Castilla 2. Retiro (puerta de Alcalá)
¡Recuerda! En bici estás más wap@. ;)
 Tomorrow, April 19th, is the International Day of Bicycle. In Madrid, celebrate it joining the extra-ordinary Critical Mass. There is 2 meeting points, both at 20h: 1. Plaza Castilla 2. Retiro (puerta de Alcalá)
Remember! You look better on a bike. ;)A través de Flickr:[en] You look better on a bike[ru] Ты смотришься прекрасней/ая на велосипеде[de] Auf dem Fahrrad bist du hübscher[fr] En vélo tu es plus jolie![it] In bici sei più bell@! [nl] Je ziet er beter uit op de fiets[pl] Na rowerze jestes ładniejsza/ładniejszy

EN BICI ESTÁS MÁS WAP@ on Flickr.

Mañana, 19 de abril, es el día internacional de la Bicicleta. En Madrid hay dos puntos de encuentro para la Bicifestación, ambos a las 20:00
1. Plaza Castilla
2. Retiro (puerta de Alcalá)

¡Recuerda! En bici estás más wap@. ;)


Tomorrow, April 19th, is the International Day of Bicycle. In Madrid, celebrate it joining the extra-ordinary Critical Mass. There is 2 meeting points, both at 20h:
1. Plaza Castilla
2. Retiro (puerta de Alcalá)

Remember! You look better on a bike. ;)


A través de Flickr:
[en] You look better on a bike

[ru] Ты смотришься прекрасней/ая на велосипеде

[de] Auf dem Fahrrad bist du hübscher

[fr] En vélo tu es plus jolie!

[it] In bici sei più bell@!

[nl] Je ziet er beter uit op de fiets

[pl] Na rowerze jestes ładniejsza/ładniejszy

El templo que se construyó dos veces on Flickr.A través de Flickr:
Aunque es largo, merece la pena leerlo:Otoño de 1812. Encabezando su ejercito derrotado y diezmado Napoleón ha salido de Moscú y abandona Rusia, Ha sufrido una derrota estrepitosa. Los rusos, triunfantes, despliegan una ofensiva. Para expresar su gratitud a la Providencia por “haber salvado a Rusia de la aniquilación que la amenazaba”, el zar, Alejandro I, decide levantar en Moscú un templo “bajo el patrocinio del que salvó a Rusia”, Cristo Salvador.
El templo debe ser tan grande cuan grande es la gratitud del zar al Hijo de Dios; ha de ser inmenso, gigantesco. 
[…]
Los trabajos duraron 45 años sin interrupción.
[…]
La bendición del templo se produce en presencia del zar Alejandro III el 26 de mayo de 1883. Los allí congregados, aunque ya conocían su parte exterior , pues al fin y al cabo llevaban años viéndola levantarse, ahora, tras penetrar en el interior, no pueden evitar lanzar un grito de sublime admiración. Las cifras facilitadas por los arquitectos aumentan aún más el ambiente de excepcionalidad y éxtasis.
Y con razón. El Templo de Cristo Salvador se alza a una altura superior a 30 pisos. Para la construcción de sus muros, de 3’2 m de grosor, se han gastado 40 millones de ladrillos. Los cubren, por dentro y por fuera, placas de mármol del Altái y de Podole, así como de granito finés. En toda la superficie del templo dichas placas se adhirieron a los ladrillos gracias a la instalación de unas molduras de plomo especialmente diseñadas. El lugar sagrado lo corona una cúpula gigantesca cubierta con láminas de cobre cuyo peso alcanza las 176 toneladas- En lo más alto se alza una cruz del tamaño de 3 pisos. La cúpula está rodeada por cuatro campanarios, que albergan 14 campanas de un peso total de 75 toneladas. La campana principal pesa 24 toneladas (la campana más grande de polonia, “Segismundo”, de la catedral del Wawel de Cracovia, pesa 8). Dan acceso al interior del templo 12 puertas de bronce. Su peso total alcanza las 140 toneladas.
El interior es lo más imponente. Lo iluminan velas colocadas en 3000 candelabros. Y además, dado que según la tradición ortodoxa los fieles al entrar en la iglesia encienden las suyas -y el templo da cabida a unos 20000 fieles-, los ventanales despiden un resplandor impresionante.
¿Y qué hay en el interior? Nada más entrar vemos ante nosotros un iconostasio gigantesco y cautivador, en el cual se han gastado 422 kg de oro. El iconostasio refleja la luz centelleante de las miles de pequeñas velas, y su intenso y poderoso brillo nos induce a caer, sin que nos demos cuenta, en un estado de humilde recogimiento.
[…]
Este imponente y explendido templo, único en su clase y orgullo del arte y la arquitectura rusas, existió 48 años: hasta mediados de 1931, es decir, cuando Stalin decidió demolerlo. No lo hizo de una manera drástica y zafia como por ejemplo anunciar a los cuatro vientos: “¡Y ahora demoleremos el templo de Cristo Salvador!”. 
¡No! ¡De ninguna manera!
¡Nada de discursos ni declaraciones! Simplemente el 18 de julio de 1931 en el “Pravda” apareció una noticia anunciando que las autoridades de la URSS habían tomado la decisión de construir en Moscú el Palacio de los Soviets. La dirección facilitada no decía nada a la gente de fuera; en cambio a los habitantes de Moscú se lo decía todo, a saber: el palacio debía levantarse en el el lugar que ocupaba el templo. ¿Por qué precisamente allí? [..]
[…]
El zar era Dios: en esta dualidad del Poder Supremo en Rusia estribaba su estabilidad, su solidez y su fuerza. El Poder lo podía todo porque lo respaldaba la gracia divina. El zar era el ungido y el enviado del Todopoderoso; más aún era su personificación, su encarnación terrestre. Solo aquel que afirmaba (y de algún modo demostraba) que su poder tenía esa doble naturaleza, divina y humana, podía regir estas tierras, arrastrar tras de sí al pueblo y contar con su obediencia y devoción. De ahí que la historia de Rusia conozca a tantos zares impostores, tatos falsos profetas, iluminados y fanáticos santones, que podían ejercer el gobierno sobre millones de almas, porque en ellos se había posado el dedo Dios, que, en el caso de Rusia, era la única legitimación del poder.
Los bolcheviques intentan encajar en esta tradición, tratan de beber de sus vivificantes y probadas fuentes. El bolchevismo, evidentemente, es otro impostor, pero es un impostor que va más lejos: ya no solo es la encarnación terrestre de Dios. Es el mismo Dios. Para lograrlo, para convertirse en el nuevo Dios, hay que destruir las Moradas del Dios viejo (destruirlas o desposeerlas del rango de lugares sagrados, convirtiéndolas en almacenes de combustible o de muebles), y levantar sobre sus cimientos los nuevos templos, los nuevos objetos de adoración y culto: Sedes del Partido, Palacios de los Sóviets, Comités…Ryszard KapuścińskiEl Imperio
En este lugar, al final, en vez de construir el Palacio de los Sóviets, se construyeron unas piscinas climatizadas pero al aire libre, abiertas. Y esto es lo que el autor de este texto se encontró en el momento de su visita entre 1989 y 1991. La reconstrucción se llevó a cabo entre 1994 y 2000. Mucho más rápido que la primera vez.

El templo que se construyó dos veces on Flickr.

A través de Flickr:
Aunque es largo, merece la pena leerlo:

Otoño de 1812. Encabezando su ejercito derrotado y diezmado Napoleón ha salido de Moscú y abandona Rusia, Ha sufrido una derrota estrepitosa. Los rusos, triunfantes, despliegan una ofensiva. Para expresar su gratitud a la Providencia por “haber salvado a Rusia de la aniquilación que la amenazaba”, el zar, Alejandro I, decide levantar en Moscú un templo “bajo el patrocinio del que salvó a Rusia”, Cristo Salvador.
El templo debe ser tan grande cuan grande es la gratitud del zar al Hijo de Dios; ha de ser inmenso, gigantesco.
[…]
Los trabajos duraron 45 años sin interrupción.
[…]
La bendición del templo se produce en presencia del zar Alejandro III el 26 de mayo de 1883. Los allí congregados, aunque ya conocían su parte exterior , pues al fin y al cabo llevaban años viéndola levantarse, ahora, tras penetrar en el interior, no pueden evitar lanzar un grito de sublime admiración. Las cifras facilitadas por los arquitectos aumentan aún más el ambiente de excepcionalidad y éxtasis.
Y con razón. El Templo de Cristo Salvador se alza a una altura superior a 30 pisos. Para la construcción de sus muros, de 3’2 m de grosor, se han gastado 40 millones de ladrillos. Los cubren, por dentro y por fuera, placas de mármol del Altái y de Podole, así como de granito finés. En toda la superficie del templo dichas placas se adhirieron a los ladrillos gracias a la instalación de unas molduras de plomo especialmente diseñadas. El lugar sagrado lo corona una cúpula gigantesca cubierta con láminas de cobre cuyo peso alcanza las 176 toneladas- En lo más alto se alza una cruz del tamaño de 3 pisos. La cúpula está rodeada por cuatro campanarios, que albergan 14 campanas de un peso total de 75 toneladas. La campana principal pesa 24 toneladas (la campana más grande de polonia, “Segismundo”, de la catedral del Wawel de Cracovia, pesa 8). Dan acceso al interior del templo 12 puertas de bronce. Su peso total alcanza las 140 toneladas.
El interior es lo más imponente. Lo iluminan velas colocadas en 3000 candelabros. Y además, dado que según la tradición ortodoxa los fieles al entrar en la iglesia encienden las suyas -y el templo da cabida a unos 20000 fieles-, los ventanales despiden un resplandor impresionante.
¿Y qué hay en el interior? Nada más entrar vemos ante nosotros un iconostasio gigantesco y cautivador, en el cual se han gastado 422 kg de oro. El iconostasio refleja la luz centelleante de las miles de pequeñas velas, y su intenso y poderoso brillo nos induce a caer, sin que nos demos cuenta, en un estado de humilde recogimiento.
[…]
Este imponente y explendido templo, único en su clase y orgullo del arte y la arquitectura rusas, existió 48 años: hasta mediados de 1931, es decir, cuando Stalin decidió demolerlo. No lo hizo de una manera drástica y zafia como por ejemplo anunciar a los cuatro vientos: “¡Y ahora demoleremos el templo de Cristo Salvador!”.
¡No! ¡De ninguna manera!
¡Nada de discursos ni declaraciones! Simplemente el 18 de julio de 1931 en el “Pravda” apareció una noticia anunciando que las autoridades de la URSS habían tomado la decisión de construir en Moscú el Palacio de los Soviets. La dirección facilitada no decía nada a la gente de fuera; en cambio a los habitantes de Moscú se lo decía todo, a saber: el palacio debía levantarse en el el lugar que ocupaba el templo. ¿Por qué precisamente allí? [..]
[…]
El zar era Dios: en esta dualidad del Poder Supremo en Rusia estribaba su estabilidad, su solidez y su fuerza. El Poder lo podía todo porque lo respaldaba la gracia divina. El zar era el ungido y el enviado del Todopoderoso; más aún era su personificación, su encarnación terrestre. Solo aquel que afirmaba (y de algún modo demostraba) que su poder tenía esa doble naturaleza, divina y humana, podía regir estas tierras, arrastrar tras de sí al pueblo y contar con su obediencia y devoción. De ahí que la historia de Rusia conozca a tantos zares impostores, tatos falsos profetas, iluminados y fanáticos santones, que podían ejercer el gobierno sobre millones de almas, porque en ellos se había posado el dedo Dios, que, en el caso de Rusia, era la única legitimación del poder.
Los bolcheviques intentan encajar en esta tradición, tratan de beber de sus vivificantes y probadas fuentes. El bolchevismo, evidentemente, es otro impostor, pero es un impostor que va más lejos: ya no solo es la encarnación terrestre de Dios. Es el mismo Dios. Para lograrlo, para convertirse en el nuevo Dios, hay que destruir las Moradas del Dios viejo (destruirlas o desposeerlas del rango de lugares sagrados, convirtiéndolas en almacenes de combustible o de muebles), y levantar sobre sus cimientos los nuevos templos, los nuevos objetos de adoración y culto: Sedes del Partido, Palacios de los Sóviets, Comités…

Ryszard Kapuściński
El Imperio


En este lugar, al final, en vez de construir el Palacio de los Sóviets, se construyeron unas piscinas climatizadas pero al aire libre, abiertas. Y esto es lo que el autor de este texto se encontró en el momento de su visita entre 1989 y 1991. La reconstrucción se llevó a cabo entre 1994 y 2000. Mucho más rápido que la primera vez.